Ayúdanos a acelerar la investigación de la Distrofia Muscular

Estamos haciendo una campaña para recaudar los 25.000 € necesarios finalizar las últimas fases de este proyecto

La Distrofia Muscular miotónica DM1  afecta a 1 de cada 8.000 adultos en España, es la distrofia muscular más severa y frecuente en adultos. También conocida como enfermedad de Steinert, es una enfermedad neuromuscular hereditaria considerada rara, de incapacitación progresiva. En la actualidad no existe cura.

Gran parte de la investigación que desarrollamos en el Instituto de Bioingeniería de Catalunya (IBEC) se focaliza en la creación de nuevas soluciones de medicina personalizada.

Con el objetivo de que estas aplicaciones puedan llevarse a la práctica clínica cuanto antes, hemos creado el nuevo programa IBEC Faster Future.

 

Mediante el programa Faster Future, queremos acelerar y llevar a la práctica clínica determinados proyectos que ya se encuentran en una fase avanzada de investigación, y tú puedes ayudarnos a conseguirlo.

El proyecto seleccionado para esta ocasión es un “músculo en un chip”, lo lidera el Dr. Javier Ramón, y servirá para evaluar las terapias dirigidas a pacientes afectados de distrofia muscular miotónica.

Con este proyecto tendremos la posibilidad de obtener, en un corto periodo de tiempo, un dispositivo (músculo en un chip) que nos permitirá valorar la eficacia de los fármacos relacionados con la distrofia muscular de manera personalizada, sin el uso de animales, mediante el cultivo de células musculares del propio paciente.

Este dispositivo nos permitirá poner a prueba fármacos y tratamientos en condiciones reales, con la finalidad de que los tratamientos que puedan ser más eficaces y eficientes sean identificados antes de ser aplicados.

 

¿Cómo es el músculo en un chip?

El proyecto “músculo en un chip” consiste en la creación de tejido muscular esquelético 3D utilizando las propias células del paciente. Para ello, los investigadores encapsularán las células en biomateriales especiales impresos en 3D  que actuarán como matrices: se trata de ambientes bioactivos que unen las células para que puedan ensamblarse y formar tejidos completos.

El tejido resultante se incorporará a un dispositivo con un chip de diseño micrométrico (derecha), más pequeño que una tarjeta de crédito, y se combinará con biosensores capaces de medir las variables relevantes, como el consumo de glucosa del músculo, las secreciones o la insulina.

Además de monitorizar la evolución de la enfermedad del paciente de forma personalizada, la plataforma también permitirá el estudio de diferentes fármacos o tratamientos en condiciones muy similares a las del organismo, identificando aquellas que ofrecen el mayor potencial o las que tienen más probabilidades de éxito.

Menos ensayos con animales

Además de ofrecer una forma innovadora y personalizada de seguimiento de la DM1 , y una plataforma para el ensayo de nuevos tratamientos, el proyecto “músculo en un chip” también ofrece una alternativa a los modelos animales, reduciendo la cantidad de ensayos con pequeños mamíferos en el laboratorio.

Al tratarse de un estudio con las células del propio paciente, los resultados son más reales que los obtenidos con el modelo animal.

Tú puedes ayudarnos

En la actualidad no existe ningún proyecto de estas características, con tu ayuda podemos acelerar la llegada de esta solución personalizada a la práctica clínica lo antes posible.

Estamos llevando a cabo una campaña para recaudar los 25.000 € necesarios para llevar a cabo las últimas fases del proyecto: incorporar los biosensores al tejido muscular, validar la plataforma y hacer pruebas con fármacos.

El objetivo es poner en marcha estas últimas fases del proyecto en enero de 2018, con la intención de tener el primer prototipo funcional a finales de 2019.

Ya tenemos algunos socios que se han comprometido a contribuir para ayudarnos a alcanzar nuestro objetivo, pero no es suficiente.

 

Ayúdanos a acelerar la investigación