En el marco del programa FasterFuture que impulsa el Instituto de Bioingeniería de Cataluña (IBEC), un grupo de investigadores ha dado un paso más en la búsqueda de un tratamiento contra el Parkinson, una enfermedad crónica y hasta ahora incurable que afecta a 8 millones de personas en todo el mundo.

En concreto, los expertos, liderados por la Profesora ICREA Silvia Muro, han identificado la zona de una proteína capaz de atravesar la barrera hematoencefálica del cerebro a la que deberá unirse un anticuerpo universal portador de un fármaco contra esta enfermedad.

Encontrar este punto de unión es especialmente relevante, ya que la barrera hematoencefálica es muy selectiva y solo permite el paso a ciertas sustancias naturales, como nutrientes y hormonas. La mayoría de fármacos, no pueden atravesar esta barrera natural, aunque hay algunos que consiguen atravesarla de manera pasiva. Los fármacos que no consiguen cruzar la barrera son los que la comunidad científica está estudiando para ver si uniéndolos a un vehículo, como por ejemplo una proteína integrada en la barrera hematoencefálica, podrían llegar a atravesarla.

De cara a las próximas fases de la investigación, los investigadores tratarán de identificar y producir este anticuerpo universal que deberá transportar hasta el cerebro un fármaco cuya función será la de eliminar el exceso de sustancias nocivas en las neuronas, lo que se intuye como el origen de esta enfermedad neurogenerativa.

El programa FasterFuture es una iniciativa que persigue recaudar fondos para llevar a la práctica clínica determinados proyectos que se encuentran en una etapa avanzada de investigación.

Con la campaña “A por el Parkinson”, lanzada el año pasado, el IBEC espera recaudar, en total, 50.000 euros que servirán para el desarrollo de este anticuerpo que los investigadores buscan que sea la base de un producto terapéutico para el tratamiento del Parkinson.

Por el momento se desconocen las causas que provocan esta enfermedad y, por tanto, se sabe también muy poco sobre los mecanismos para prevenirla. Sin embargo, estudios recientes sugieren que los pacientes con Parkinson podrían sufrir una alteración que les dificulta eliminar ciertos lípidos -moléculas de grasa- y proteínas alteradas que se acumulan en las células, lo que da lugar a algunos de los síntomas del Parkinson.

En concreto, que estas moléculas se acumulen en las neuronas puede producir su disfunción o muerte celular, afectando ello al sistema nervioso central y provocando síntomas como trastornos en el equilibrio y al caminar o temblores y rigidez muscular, entre otros.

Si se consigue este anticuerpo, se utilizará como un vehículo para transportar hasta el interior del cerebro una proteína terapéutica que sea capaz de eliminar las sustancias que se han ido acumulando en las neuronas. De esta manera se podrían prevenir o mejorar los efectos del Parkinson y estaríamos un paso más cerca de tratar esta enfermedad.